Un Artículo de May Morón Romero

Coach nutricional, especialista en nutrición emocional y hábitos saludables

 

 

Como emprendedora que soy, doy fe, que cuando queremos emprender, solemos poner mucho foco, en nuestro proyecto, estamos al 100%, de lleno y eso está bien.

El problema suele ser que dejamos abandonadas otras áreas de nuestras vidas muy importantes como la salud (física-emocional-mental).

Refiriéndome, principalmente:

  • Alimentación-hidratación
  • Ejercicio físico
  • Descanso- desconexión-ocio

 

En resumen, nos olvidamos, de alguna manera de lo más importante, de nosotros. Aunque sea solo por un tiempo (que ya te digo que este tiempo es laaaaargo), ese “olvidarnos de una misma”, puede pasarnos, más adelante, factura o facturón.

Bueno, hay quien se olvida y hay quien se abandona.

No nos damos cuenta, que es precisamente, en estos momentos, cuando más tendríamos que cuidarnos, mental, emocional y físicamente, para tener más energía, vitalidad, estar más concentradas, la mente clara, tomar mejores decisiones, cultivar la paciencia….

Y también fortalecernos mental y emocionalmente, ya que a veces, las cosas no van a salir como queremos o incluso vamos a tardar más de lo esperado en ver resultados o incluso habrá varios intentos antes de que nuestro proyecto arranque o llegue a buen puerto.

Por eso, la importancia de cultivar la paciencia, la calma, la constancia, perseverancia…y muy bueno también, pedir apoyo o ayuda cuando lo necesites.

¿Y qué suele pasar, por regla general?

 

Que no tenemos nada de todo esto en cuenta, es más, lo más probable es que no seamos ni siquiera conscientes, ya que al ser una prioridad para nosotros el proyecto, solemos descuidarnos. Y comemos en cualquier sitio, o cualquier cosa, a veces, nos saltamos comidas, hacemos comidas fuera, abusamos de la comida rápida (basura) y máquinas de vending, bebemos muchos refrescos (aunque sean light), cafeína, … y por supuesto, poco o “0” ejercicio físico.

Y si encima eres mami, llegas a casa, los baños, la cena… Y cuando te paras, por fin, en tu momento de desconexión, que suele ser la cena, comes más de la cuenta, tarde, o cualquier picoteo, porque estás cansad@, y en la gran mayoría de las ocasiones, esa comida no es muy saludable (pizzas, sándwiches, precocinados, embutidos…) y regado con uno o varios vinitos o cervezas…

Ese ratito antes de dormir o haces tumbing viendo tele-basura, o te pones con las faenas de la casa o con el ordenador.

En la mañana, te levantas agotada, a veces, solo un café para desayunar…y vuelta a empezar el bucle insano. Si no desayunas en casa bien, tomas cualquier cosa de máquina de vending o en cualquier bar, que suele ser pan refinado, con margarinas, jamón york, zumos, croissant, churros…. esa energía rápida no es la que precisamente necesitamos para arrancar, ya que, al rato, volveremos al bajón de energía y de nuevo café o colas…

Los fines de semanas, en vez de aprovechar para descansar, pues aún peor, se suele salir, comer más de la cuenta y beber alcohol (a veces, más de la cuenta). Es una manera de evadirnos, aunque muy poco saludable.

No es mi intención ser una “aguafiestas”, te lo digo, para que empieces a ocuparte antes de que te tengas que preocupar.

Este estilo de vida, sin darte cuenta, te puede pasar factura, si no te ocupas desde el principio. Y en un año, haber puesto varios kilos, además de todos esos malos hábitos adquiridos a los que te has acostumbrado y que luego serán complicados deshacerse de ellos.

No te digas: ¡no tengo tiempo! ¡llego agotada!

Si hay tiempo, lo que ocurre es que no es una prioridad, en este momento el comer sano, hacer ejercicio, la desconexión diaria…

Ahora que estás tomando conciencia, hazte responsable de tu bienestar, tu prioridad eres tú. Crecerás profesionalmente, en la medida que lo hagas también personalmente.

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Te dejo unos tips o consejos para un emprendimiento saludable:

 

  1. Antes de levantarte, conectar contigo misma, unos minutos de respiración consciente, estirarte, visualizarte en tu día.
  2. La mañana y la noche son los mejores momentos para meditar o silenciar tu mente un poco. Empieza con 5 minutos o 10, ya verás los resultados.
  3. Tomar uno o dos vasos de agua en ayunas.
  4. Duerme, no quites importancia a tus horas de sueño, 6 a 8 horas, son necesarias.

Si de forma habitual, no duermes lo suficiente, tu sistema de alarma se activa de manera inmediata, con lo cual, tus niveles de energía y vitalidad, claridad mental se resienten.

El sistema inmunitario se activa durante el sueño, se destruyen los agentes nocivos que se hayan introducido en tu cuerpo. Cuanto menos duermes, menos rinde, además es muy importante en la memoria.

  1. Desayunar en casa, mejor que en la calle: pan integral del bueno (trigo integral, espelta, centeno…), sin azúcares añadidos (mejor con levadura madre), puedes acompañar con humus, o con acetite de oliva, tomate, aguacate, o jamón serrano o queso; o cereales integrales con leche vegetal o entera de vaca, puedes añadir frutos rojos o varios frutos secos, algo de canela; o bol con fruta y frutos secos con un yogurt natural sin nada de azucares añadidos; o incluso un revuelto de huevos… café o infusión o un cacao puro sin azúcares añadidos.

En fin, hay mucha variedad rica, nutritiva y con aporte de energía para todo el día.

  1. Llevar kit supervivencia a la oficina: frutas, infusiones, frutos secos naturales…es decir, tentempiés saludables. Incluso tu termo con tu café o té o infusión. La cantidad de frutos secos, siempre, la medida de tu mano cerrada en puño.
  2. Si comes en la calle:
  • Mejor pedir dos primeros. O ensalada y un segundo sin patatas fritas, ni salsas.
  • No tomar fritos, mejor plancha, horno, vapor…
  • Ni comas a base de bocatas.
  • Beber agua. Deja el alcohol (si lo consumes) solo para ocasiones especiales y con moderación.
  • Evita los postres, salvo fruta o infusiones-café.
  • ¡Ojo! No comer deprisa, de pie, en mesa oficina, coche, saltarse comida…
  • Procura guardar ese ratito de la comida, para ti, para desconectar. No sigas trabajando, ni contestando llamadas o mensajes. Desconecta, al menos 20-30 min y come tranquilo.
  • Si comes en oficina, puedes llevarte también tu tapper con comidita sana y rica.
  1. ¡Ojo! con los azúcares: azúcar del café, del pan (el pan integral que nos venden hoy en día, suele llevar azúcar a añadida y de integral tiene bien poco), de la bollería…refinados y ultra-procesados, en general. Son alimentos carentes de nutrientes que te aportan una falsa energía, porque luego te dan bajón y tu cuerpo te pide más, además de que te harán engordar, son muy adictivos.

 

Aquí incluyo también, pizzas, hamburguesas, refrescos, barritas…

Mira las etiquetas, a partir de ahora de todo lo que venga empaquetado.

  1. Si no cuidas tu alimentación durante el día, por la noche, es probable que te desmadres, llegas cansada y comes cualquier cosa, o comida precocinada.

 

Aprovecha para cenar ligero, saludable, es tu momento de desconexión. Ensaladas, cremas de verduras, un revuelto, pescado plancha…

  1. Otros hábitos saludables durante el día:
  • Pequeños descansos para moverte, estirar. Tomar respiraciones conscientes.
  • Ejercicio físico, aunque sea 30 min al día. Aprovecha para ir andando a los sitios, sube y baja escaleras…son muchas horas sentadas, normalmente. Además, el ejercicio te vendrá muy bien mental y físicamente, para desconectar y desfogar.
  • Bebe agua durante el día, ¡se nos olvida hasta beber!
  • Otro truquito, es aprovechar momentos de espera, ir de un lado a otro, bus, coche…para escuchar programas de crecimiento personal, audio-libros…no te imaginas, en un mes, las horas que se sacan de aprendizaje. A mí esto me ha cambiado la vida
  1. Si trabajas desde casa, ponte un horario, no hagas cosas de casa, pon un interrogante en la puerta de la cocina que te recuerde que no hay que entrar en horario de trabajo. Llévate un termo a tu mesa y tu agua
  2. Planifica bien tu semana, para que sepas lo que vas a hacer en tu día, repasa cada mañana y antes de finalizar la jornada para saber que tienes importante al día siguiente.
  3. El finde, desconecta, sin desmadrarte. Regla 80-20%. 20% no significa me lo como y bebo todo.

 

Es preferible tardar un poco más en llegar a tu meta, pero… llegar con salud. Es importante también, el disfrutar del camino, del día a día, conectar con el presente.

 

¡Qué tu sueño no te pase factura en tu cuerpo!

¡Emprende sin morir en el intento!

 

May Morón Romero

Coach nutricional, especialista en nutrición emocional y hábitos saludables

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FACEBOOK: maymoroncoach

Autora de libro ¿De qué tienes que desprenderte para adelgazar?

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